Somos bestias. La micronovela: en pocas palabras…

Somos bestias es la primera micronvela de Helena Spencer. A la luz de su reciente publicación en la casa editorial La Tinta del Silencio, platicamos con la autoras obre su trabajo y sus reflexiones acerca del género literario. Helena Spencer es licenciada en letras hispánicas por la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa.


Acerca de la micronovela y el género

Helena Spencer – Conocí el género de la micronovela en el taller impartido por Manuel Barroso, en La Fiera Librería. Él nos enseñó cómo, a partir de Twitter (ahora X), mucha gente contaba relatos con los pocos caracteres que permitía esa red social, así que esa limitación fue una referencia para entender las características de la micronovela. Al escribir en este formato el reto fue, precisamente, narrar una escena completa en un párrafo y redactar un capítulo en media cuartilla o, por mucho, en una y media. Fue un gran desafío, porque era difícil contar tanto con tan pocas palabras.

Entonces, al querer incluir tantas voces en mi relato Somos bestias no sabía si hacía bien o mal. Cada capítulo incluye la voz de un personaje que cuenta su versión de la historia desde su perspectiva particular. Tuve que realizar un minucioso trabajo de escritura para que los lectores pudieran distinguir las diferencias de las distintas voces de los personajes para hacerlos fáciles de identificar. Mi relato es una historia construida a partir de las visiones de todos los personajes.

¿Cuál fue el proceso creativo de esta obra?

Helena Spencer – Decidí explorar una manera nueva de escribir. Incluir a un tigre como uno de mis personajes me pareció muy divertido y fue un desafío: ¿cómo podía desarrollar mi historia a partir de la perspectiva del tigre?

Me gustó mucho incluir a ese personaje porque creo que está hecho de una manera que puede identificarse con la protagonista. Procuré que la “bestia” simpatizara con la eterna víctima de mi relato, que al final de todo demuestra ser una fiera, al igual que los demás personajes, con todo y sus resentimientos.

Háblanos de Somos bestias

Helena Spencer – Es una historia muy íntima. Hay un conflicto sobre un espacio muy significativo para la protagonista, pero al haber un triángulo amoroso nadie atiende esa parte del embrollo que justamente provoca la aflicción de la personaje principal. Por eso, a pesar de que ella tenga otras prioridades, es obvio su miedo a sufrir sola y por eso acepta el maltrato de su ex que la manipula y simultáneamente se refugia en su nuevo ligue, quien será el conducto para conocer al tigre.

En esta historia se vislumbra la soledad en todo su esplendor. La protagonista lucha persistentemente por no quedarse sola en un momento muy difícil de su vida y se aferra a lo que hay para evitarlo: dos hombres que en realidad no se interesan por su bienestar, pero al final de cuentas tiene su atención.

¿Por qué la novela lleva ese título: Somos bestias?

Helena Spencer – Empecé a escribir la micronovela con la protagonista como víctima de violencia psicológica a manos de su pareja, bajo el acecho de un nuevo “verdugo”, y desenvolviéndose en un espacio en el que todos le hace daño. Como si ella fuera la única que sufriera y todos estuvieran en su contra. Pero conforme la historia se desarrolla, la protagonista se muestra como una persona que juega las cartas a su conveniencia.

En realidad, siento que en cada personaje hay mucha ira reprimida que termina explotando con consecuencias gravísimas. Hay mucha tristeza, mucha frustración, mucha ansiedad y mucho rencor. pero lo más interesante es que en la trama cada quien tiene sus problemas, aunque todo gire en torno de la protagonista.

El título viene justamente de que todas somos bestias, pues todas nos dejamos llevar por el rencor, por más que intentemos evitarlo. Creo que muchas veces es necesario que las mujeres nos reconozcamos como fieras. Al final de cuentas, toda esa ira y todo ese dolor son parte de nosotras y nos orillan a actuar como bestias para defendernos o simplemente para conseguir lo que queremos.

¿Qué enseñanza te deja la publicación de este libro?

Helena Spencer – Pude reconocer las emociones, que muchos consideran negativas, como parte de mí y que aparecieron porque había algo que no estaba bien, por lo cual aprendí que era necesario defender mi espacio vital. Siento que gran parte de mi vida fui muy sumisa con mis parejas, con mis amigas y hasta con la gente de la calle.

Ya he aprendido que ser amable es muy reconfortante, pero eso no implica que me haga chiquita para que cualquier persona quiera sentirse cómoda haciéndome a un lado. Realmente pienso que todos tenemos un espacio y es nuestro deber cuidarlo; no cualquiera puede entrar a él y por nadie se va a achicar o se va a agrandar.

Nosotras somos dueñas de los espacios que habitamos y por eso tenemos que defenderlos sin sentirnos culpables de haberlo hecho como unas fieras, como bestias…


Helena Itzel Gallardo Spencer, Somos bestias, Col. Los Frutos del Bonsái, Micronovelas, núm. 6, La Tinta del Silencio, México, 2025.

Puedes adquirir la obra aquí.

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