"Tenemos que ser cuidadosas acerca de cómo utilizamos los derechos para conservarlos, para que cada vez que acusemos a alguien se nos crea por ser verdaderas"
Patricia González recorre los pasillos de la justicia penal y expone sus fisuras con una mirada técnica y serena. Desde la experiencia pública hasta la arena internacional, dibuja un mapa donde ley, instituciones y realidad rara vez avanzan al mismo ritmo.
Hacerse amigas implica elegir, discriminar, disentir. No toda mujer es hermana. En esa afirmación polémica se cifra una defensa radical de la autonomía y de los vínculos construidos sin tutela.
Entre encuestas que revelan estereotipos persistentes y compromisos estatales de alto nivel, surge una pregunta central: ¿puede la ley transformar una cultura que se resiste a cambiar?
La trayectoria de Mayer se cruza con una conciencia temprana de desigualdad. El arte aparece como un espacio para cuestionar jerarquías, visibilizar ausencias y abrir otras formas de relación.
La violencia feminicida se despliega como un ataque sistemático que el derecho internacional observa sin nombrar, mientras persiste la normalización estatal.