La reforma al Poder Judicial es un tema que nos concierne a todas las personas, más allá de las posturas individuales, porque impacta directamente en la manera en la que se imparte justicia en México. Conocer de manera puntual los cambios realizados y sus implicaciones resulta fundamental para que las personas tomen decisiones informadas frente a un asunto tan sensible.
No obstante, el contexto mediático y digital dificulta ese acceso a información clara y verificable que le permita a las personas conocer concretamente lo que está sucediendo en el Poder Judicial mexicano. La saturación de contenidos que no pueden ser verificados, hasta la masiva divulgación de información parcial, incompleta o incluso falsa, lejos de contribuir al fortalecimiento de la democracia en México, termina por desinformar y arrebatar a la ciudadanía la posibilidad de participar en la discusión informada y, por ende, sustancial de lo que acontece en la esfera pública.
En este escenario, resulta relevante asumir el compromiso de acercar información precisa a las personas que permita comprender, tener conciencia y dimensionar los alcances e implicaciones de las decisiones que se están tomando en el Poder Judicial.
A propósito de ello, en días recientes circuló en diversos medios la cantidad de “asesores” con los que cuenta Hugo Aguilar, Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. La noticia generó sorpresa, en gran medida, debido a la desinformación que persiste sobre este tema.
Con el fin de aportar información precisa y verificable, conviene recordar cómo están conformados los equipos de apoyo de las y los ministros del Máximo Tribunal, y distinguirlos de la estructura que acompaña a la Presidencia.
¿Quiénes integran los equipos de las y los ministros?
Cada ministra y ministro cuenta con un equipo técnico amplio, conocido como ponencia, cuya labor es fundamental para el trabajo jurisdiccional. Estos equipos reciben, revisan y preparan los proyectos de sentencia que, debidamente fundados (es decir, con base en la ley) y motivados (es decir, con la justificación de la decisión adoptada), son presentados a la o el ministro para su análisis. Una vez revisados y avalados, los proyectos de sentencia son enviados a la Secretaría General de Acuerdos, que los programa para su debate y votación en Pleno.
Las ponencias se integran por personal de base y de confianza en distintos niveles jerárquicos —mandos superiores, mandos medios y personal operativo— entre quienes se encuentran: Coordinadores de Ponencia, Secretarios de Estudio y Cuenta, Secretarios Adjuntos, Secretarios Auxiliares, Asistentes de Gestión y Seguimiento, Asesores, Profesionales Operativos, Técnicos Operativos y Técnicos Administrativos. Cada uno de estos cargos contribuye al desarrollo de los proyectos de sentencia que se finalmente se presentan a la o el ministro titular de la ponencia.
En el caso de la Presidencia de la Suprema Corte, las facultades y responsabilidades son significativamente más amplias, incluyendo tareas administrativas, representativas y de coordinación, lo que justifica la necesidad de contar con un equipo mayor.
La Presidencia tiene a su cargo la Oficina y Secretaría General, cuya labor incluye: representar y administrar la SCJN; tramitar y turnar asuntos al Pleno; resolver procedimientos de responsabilidad administrativa; coordinar la logística y el apoyo operativo; gestionar la transparencia y el acceso a la información pública; promover la presencia institucional; suscribir convenios de cooperación con otras instancias; coordinar y supervisar audiencias y solicitudes dirigidas a la Presidencia desde diversos sectores; así como, asegurar la eficiencia administrativa.
Mientras que, el equipo de asesores —creado en 2007 durante la presidencia del Ministro en retiro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia- ha tenido la función de proporcionar análisis e informes sobre el contexto político, jurídico y social; coordinar proyectos; evaluar programas; brindar soporte técnico y logístico; y, actuar como enlace con dependencias, instituciones y organismos nacionales e internacionales.
En conjunto, la complejidad de las funciones de quien ostenta el cargo de Presidente de la Suprema Corte —que ahora, combina responsabilidades jurisdiccionales, administrativas, de representación y de vinculación institucional— explica la necesidad de contar con un equipo más amplio y especializado, capaz de garantizar eficiencia y continuidad en la operación de la SCJN. Esta estructura no sólo beneficia a la Presidencia, sino también a todos los trabajadores y a la ciudadanía, al asegurar que la Suprema Corte opere de manera efectiva.
¿Cuántas personas conforman los equipos de las y los ministros?
Para ilustrar la cantidad de personas que integran cada equipo, conviene analizar las presidencias inmediatas anteriores.
Durante el primer trimestre de 2022, bajo la presidencia del entonces Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, la Suprema Corte de Justicia de la Nación contaba con 10 ponencias, ya que el Ministro Presidente no desempeñaba funciones jurisdiccionales, sino únicamente administrativas y de coordinación. Cada una de las ponencias tenía en promedio 60 integrantes. Mientras que la Oficina de Presidencia y su coordinación se componía de 33 personas, la Secretaría General con 96 integrantes y la Coordinación General de Asesores de 39, sumando un total de 168 personas.1
Durante la administración de la Ministra Norma Lucía Piña, la estructura no se modificó mucho. Al inicio de su presidencia, las ponencias se integraban en promedio por 64 personas; la Oficina de Presidencia redujo su plantilla a 12 integrantes, la Secretaría General creció a 108 personas y la Coordinación General de Asesores se mantuvo con el mismo número, sumando un total de 159 personas. Hacia finales de su administración, las ponencias se componían en promedio por 61 personas, y en conjunto las áreas de presidencia —Oficina, Secretaría General y Coordinación de Asesores— sumaban 154 integrantes.2
Estos datos refutan el discurso de que, durante su etapa como ministra y posteriormente como presidenta, Norma Piña trabajaba con menos personal a su cargo. La información demuestra que el número de colaboradores se mantuvo relativamente estable, incluso cuando se acusa al actual Ministro Presidente de haber incrementado la plantilla de manera significativa.
Sobre la actual presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
De acuerdo con lo informado por los canales oficiales de la SCJN, la Presidencia mantendrá una Coordinación de Dictaminación (antes llamada Coordinación de Asesores), que será la encargada de revisar los proyectos de sentencia de las ministras y ministros. Además, permanecerán 10 personas —incluido el Ministro Presidente— responsables de tareas administrativas propias de la Presidencia y de enlace con otras áreas de la Suprema Corte. Esta estructura permite la organización de cuatro sesiones semanales en el Salón de Pleno y la posible planeación de sesiones en distintas regiones del país, como el Reglamento Interno lo prevé.
Desde su llegada, el Ministro Presidente ha sostenido reuniones y audiencias con personas en situaciones de vulnerabilidad, lo que incrementa la carga de trabajo y refuerza la necesidad de un equipo sólido que apoye la labor administrativa.
Además, a diferencia de presidencias anteriores, la del Ministro Hugo Aguilar Ortiz tendrá un carácter jurisdiccional, lo que significa que recibirá asuntos para su análisis y presentará proyectos de sentencia ante el Pleno, una función que no se había desempeñado previamente. Para ello, se reubicará al 40 por ciento de su personal en otras áreas de la Suprema Corte, sin que ello implique un recorte de personal, sino con el objetivo de fortalecer otras áreas del Tribunal.
Aclaraciones
La reorganización no implica un recorte de personal, y se mantendrá la coordinación de dictaminadores y de personal operativo, sin embargo, se reduce el número de trabajadores en ponencia.
La presidencia anterior de la Suprema Corte contaba con un promedio a 159 personas desempeñando tareas administrativas, un número significativamente mayor, aún cuando las funciones realizadas eran menores y no incluía la atención directa a audiencias o reuniones con grupos en situación de vulnerabilidad.
La nueva presidencia, a diferencia de las anteriores, cuenta con una ponencia propia, por lo que su equipo técnico se ha ajustado para asemejarse al de las demás ponencias, garantizando la capacidad de análisis y revisión de los proyectos de sentencia sin que ello implique un aumento desproporcionado de personal.
Notas:- https://www.scjn.gob.mx/sites/default/files/plazas_base_confianza/documento/2022-05/Plazas-Ocup-Vacant-x-tipo-de-plaza-y-por-area-1er-trimestre-2022.pdf[↩]
- https://www.scjn.gob.mx/sites/default/files/plazas_base_confianza/documento/2024-07/Plazas-Ocup-Vacant-x-tipo-de-plaza-y-por-area-1er-Trim-2024.pdf y https://www.scjn.gob.mx/sites/default/files/plazas_base_confianza/documento/2025-01/Plazas-Ocup-Vacant-x-tipo-de-plaza-y-por-area-4o-Trim-2024.pdf[↩]

