Mariano Escobar reflexiona sobre Ante la ley de Kafka como parábola del acceso a la justicia y plantea: ¿es la ley un privilegio disfrazado de universalidad?
Franz Kafka, nacido en Praga hacia mediados de 1883, fue el primer hijo del matrimonio entre Hermann Kafka y Julie Kafková; mayor de seis hermanos: Georg y Heinrich (quienes fallecieron siendo todavía bebés), Gabriele, Valerie y Ottilie, Franz falleció a la edad de 40 años, aunque su legado sería imborrable en la cultura mundial.
Kafka, a pesar de haber estudiado derecho, siempre tuvo una mayor inclinación hacia el arte, especialmente la literatura y la filosofía. Kafka es conocido mundialmente por abordar y ahondar en lo que ahora se denomina “el absurdo”, corriente filosófica que sostiene que la vida es, digamos, carente de sentido. Por esta misma razón, el legado de Kafka sigue siendo vigente hasta nuestros días.
Entre los temas recurrentes en la obra de Kafka se encuentra la crítica hacia la burocracia y las relaciones de poder entre los individuos y las instituciones. Su influencia se refleja en la simbología kafkiana, sobre todo en su novela El proceso, la cual fue publicada de manera póstuma. Sin embargo, de los relatos que escribió Kafka hay uno en especial que relata la historia de un campesino y un guardián que cuida y vela la puerta del acceso a la justicia. Este relato vio la luz por primera vez en 1915 y con el tiempo adquirió el carácter de parábola. Posteriormente, se incorporó como parte de la novela El proceso.
Ante la ley es, quizá, uno de los relatos fundamentales del pensamiento kafkiano. Es una obra cruda que resalta los impedimentos con los que nos topamos al momento de recurrir a la justicia. Ese relato se puede resumir en la siguiente cuestión: ¿no debería ser la justicia siempre accesible para todos?, de lo cual se puede deducir que la esencia de dicho relato gira en torno del impedimento que hay para acceder a la justicia en cualquier ámbito.
Esta parábola admite diversas interpretaciones, entre las cuales se encuentran, precisamente, la naturaleza del protagonista y del antagonista. Primero, el protagonismo del campesino en el relato sugiere una conexión con los grupos vulnerables. Esto es, por ser el campesino parte de un estrato social desigual y desfavorable, se puede deducir ya no la obstrucción para acceder a la justicia, sino la imposibilidad de tener acceso a ella. Entretanto, el antagonismo del guardián refleja el entorpecimiento que existe para aspirar a la justicia a través del derecho y de las leyes.
Esta imposibilidad de acceder a la justicia se refleja en relación con la muerte del campesino, quien antes de morir intenta sobornar al guardián, que acepta el cohecho únicamente para que el campesino no creyera que no hacía lo que estuviese en sus manos para intentar facilitarse el acceso a la ley. En este contexto, el intento por agilizar dicho acceso a la ley terminó en un intento desesperado por obtener la justicia a cualquier precio.
Finalmente, con la muerte del campesino el guardián refiere que “la puerta de acceso era solamente para él”, lo que podría reflejar la subjetividad de la justicia, en contraposición de la universalidad de la ley. En otras palabras, la justicia que se obtiene a menudo no coincide con la deseada, sino con la que el sistema proporciona. Esto implica que la justicia a la que se accede suele distar entre lo que se quiere y lo que se considera merecido.
En conclusión, la parábola de Ante la ley pretende generar una reflexión en torno del acceso y la universalidad de la justicia, haciendo énfasis en lo contradictorios que son el derecho y la ley, que se ufanan de impartir una justicia pronta y expedita, cuando en realidad el derecho es el que entorpece y dificulta el acceso a esa prerrogativa. ¿No es la justicia un privilegio destinado a los estratos sociales más favorecidos? Ésta debió haber sido la premisa que Kafka trató de reflejar mediante esta parábola que intenta proporcionar una enseñanza de índole moral.
El legado de la obra de Kafka sigue vigente hasta nuestros días, lo cual se puede notar, especialmente, en el excesivo formalismo del derecho y en la rigidez de las normas jurídicas. Por esa razón, sigue siendo uno de los autores más influyentes y reconocidos del mundo.
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