La telemedicina promete revolucionar el sistema de salud mexicano, pero la ausencia de normas claras abre un debate sobre responsabilidad, calidad y acceso.
La velocidad tecnológica supera la capacidad regulatoria, generando vacíos legales en etiquetado, clasificación y seguridad. ¿Qué riesgos implica este rezago para la salud pública?