El Instituto de Investigaciones Jurídicas nació el 7 de mayo de 1940 en un contexto nacional e internacional complejo para el mundo del derecho. En el ámbito internacional 1940, fue un sangriento año electoral; fue también el año del asesinato de León Trotsky en Coyoacán. El día de la fundación del modesto Instituto Mexicano de Derecho Comparado, la prensa daba cuenta del inicio de la ofensiva general de Alemania en el Oeste: Holanda, Bélgica y Luxemburgo, así como la neutral Noruega. En esos meses se libró también la batalla de Dunquerque en suelo francés. A partir de entonces, son muchos los acontecimientos que ha atestiguado nuestra institución en México y en el mundo.
Con el Instituto Mexicano de Derecho Comparado nació también su biblioteca. Siendo los libros y las leyes el principal insumo de la investigación jurídica, la biblioteca es el centro neurálgico de nuestra entidad académica. Es por eso que celebramos con orgullo estos 85 años de la Biblioteca Jorge Carpizo, una de las más importantes de Iberoamérica, que se ha visto enriquecida con la generosa donación de 24 acervos. Con el tiempo vendrían la Biblioteca Jurídica Virtual en 2000 y la Videoteca en 2010.
A través del derecho comparado se estudian y se analizan sistemas jurídicos de otros países o regiones con el fin de comprenderlos y tomar las mejores prácticas con el fin de incorporarlas al sistema propio. Esta disciplina permitió a nuestro instituto ser el semillero de importantes instituciones que han sido determinantes en la vida de nuestro país, especialmente en el ámbito de la defensa de la Constitución, los derechos humanos y la democracia.
En 1957 el instituto se convirtió en Instituto de Investigaciones Jurídicas. Con esta transformación adquirió carta académica plena en nuestra universidad. Sin abandonar su vocación original, orientada al estudio del derecho comparado, ese instituto fue explorando nuevas áreas y metodologías de investigación. Desde sus cubículos surgieron importantes iniciativas para crear leyes e instituciones que forman —o formaron— parte de nuestro diseño constitucional. Sus académicas y sus académicos también ocuparon importantes cargos públicos vinculados con el mundo jurídico.
Hoy el derecho vive un momento complejo. El modelo de Estado nación, sobre el cual se construyó la idea contemporánea de los sistemas jurídicos, parece cada vez más insuficiente para responder a las demandas históricas de las personas y los pueblos, así como a los retos emergentes. La globalización excluyente, los fenómenos migratorios, las tendencias a la concentración del poder, la delincuencia organizada, los grupos históricamente discriminados y la desigualdad son algunos de los desafíos a los cuales nos enfrentamos. Los autores contractualistas sostenían que la garantía de la seguridad, para lo cual se reconocía el monopolio del uso de la fuerza al soberano, era la fuente de legitimación del poder político. Es claro que actualmente la sensación de las personas es que el Estado es incapaz de cumplir con esa tarea. Por eso ha surgido una desconfianza ante el derecho de la cual muchos líderes se han aprovechado para desafiar a las instituciones jurídicas y, sobre todo, impugnar el discurso sobre los derechos humanos.
¿Qué hacer ante esta compleja realidad? El Instituto de Investigación Jurídicas, a través de la reflexión académica, debe aportar vías posibles. Por eso, un instituto para el siglo XXI debe abordar las problemáticas que se presentan desde un enfoque interdisciplinario, con flexibilidad, para reconocer los cambios necesarios, y creatividad, para proponer nuevas rutas, sin renunciar a la convicción del derecho como la herramienta necesaria para la convivencia humana, la paz social y el progreso.
Éste es el espíritu que orienta hoy nuestro quehacer. Desde la pluralidad de visiones, metodologías y con una convicción de la irrenunciabilidad de la libertad académica, el Instituto de Investigación Jurídicas sigue cumpliendo hoy más que nunca con la misión que le encomendó en 1945 la ley orgánica: realizar investigación jurídica del más alto nivel.
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