Los soldados caídos del presidente Donald Trump

Paulina Palencia plantea cómo la diplomacia de Trump, entre amenazas y aranceles, redefine alianzas y erosiona consensos históricos. ¿Cuánto más puede tensarse la política exterior estadounidense?


El retorno del presidente Donald Trump a la Casa Blanca ha desatado un sinfín de confrontaciones internacionales que motivan escenarios de gran incertidumbre en un mundo sumamente polarizado y politizado. La ingobernabilidad es el presente para múltiples naciones debido a que otros Estados se encuentran en la búsqueda de nuevas zonas de poder. La reciente llegada de la fiscal interina de Estados Unidos para el distrito de Columbia, Jeanine Pirro, marcará un hito en la justicia norteamericana puesto que el mensaje fue claro: “La justicia será honrada”. Las trivialidades no tienen cabida en un Partido Republicano que está a merced de un presidente que amedrenta, hostiga y amenaza a quien considera inferior y cuya inestabilidad verbal repercute en el sistema bursátil al pretender colapsar la desconfianza económica y comercial, vulnerando a toda costa el orden internacional porque él se cree acreedor de la única verdad en la historia moderna.

La actual política exterior de Estados Unidos está encaminada a la confrontación, sin importar la razón o el argumento. Denostar es el adjetivo preferido del presidente Trump al evidenciar la pérdida del rumbo político y social de su país pues ha gobernado con base en órdenes ejecutivas que limitan y relegan a la Cámara de Representantes. En el ámbito internacional, la situación es similar. Los señalamientos y las actitudes coercitivas del presidente Trump hacia sus homólogos ha quebrantado el diálogo, razón por la cual ha exacerbado la falta de voluntad para la pronta resolución a los retos globales.

Por ello, los desaires diplomáticos cobrarán factura —tarde que temprano— a quien se acuñó el título del héroe, protector de la desigualdad y promotor de la democracia tras la Segunda Guerra Mundial. ¿El nuevo trato diplomático se sintetizó en simples cuentas por pagar de los adversarios que se atreven a cuestionarlo? La sumisión del mundo hacia Estados Unidos se ha ido disipando con el paso de los años, al resquebrajarse su supremacía por las acciones cometidas en las últimas décadas, tales como incitar a la guerra y a la opresión como mecanismo de la fuerza. ¿La moralidad imperará ante la exposición de la burla mediática mundial? 

Contra el establishment estadounidense

El establishment estadounidense está en riesgo desde que el cuadragésimo séptimo presidente de Estados Unidos ingresó a la Casa Blanca y suspendió el financiamiento a ciertas universidades como Harvard, Yale, Brown, Cornell y Pensilvania, entre otras; promovió la libertad de género, y fomentó el antisemitismo al permitir manifestaciones internas que expresaron el rechazo estudiantil a la invasión israelí en la Franja de Gaza, a la que denominó genocidio. Todo eso contraviene los ideales políticos y morales del líder republicano.

De igual modo, la política migratoria de Trump contempla la deportación masiva de millones de personas que anhelaban o vivían el sueño americano y motivó a múltiples manifestaciones en contra en toda la Unión Americana. Sin embargo, los ánimos emergieron y la insurrección cegó la mente de algunos migrantes que hondearon la bandera mexicana en suelo estadounidense como una forma de resistencia. ¿Ese hecho podría considerarse un acto patriota o de provocación? Desde la Oficina Oval de la Casa Blanca, la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, señaló que la promotora de los levantamientos fue la presidenta de México, descontextualizando algunas declaraciones desafortunadas y confusas de Claudia Sheinbaum sobre su rechazo al impuesto de 3.5 por ciento a las remesas. En consecuencia, la mandataria mexicana tuvo que aclarar su dicho y ser enfática en su rechazo a la violencia. ¿En qué momento el país fundado en 1776 por migrantes rechaza y desestima a los migrantes? 

Otro embate se produjo contra el encargado del Departamento de Eficiencia Gubernamental, Elon Musk, quien se retiró después de cuatro meses en el cargo después de emitir algunas críticas contra la legislación presupuestaria. La rispidez en la conversación fue subiendo poco a poco de tono al grado de insinuar que el presidente Donald Trump figura en la lista del fallecido agresor sexual Jeffrey Epstein, razón por la cual esa lista no se ha hecho pública. ¿Esos señalamientos mancharon la investidura presidencial y por eso se optó por iniciar otra guerra en Medio Oriente?

El ámbito político

Un ejemplo emblemático fue la visita del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, en marzo, a la Oficina Oval de la Casa Blanca, en Washington, donde los ánimos diplomáticos se enardecieron al grado de que Trump le recriminó a su homólogo: “You have to be thankful, you don’t have the cards” [“Tienes que ser agradecido, no tienes las cartas”]. De lo anterior se deducen cuatro escenarios: i) el actuar del presidente Trump fue premeditado para humillar a Zelensky en una guerra que minimizó Occidente ante el poderío armamentista del presidente ruso Vladimir Putin; ii) la guerra en cuestión se trata de todo menos de salvar a Ucrania, pues básicamente es una guerra de poder entre las potencias occidentales y rusas por recuperar un territorio que debió mantenerse al margen tras los acuerdos —no firmados— entre Europa y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, los cuales reflejaban la buena voluntad en el contexto de la posguerra fría que delimitaba y limitaba el expansionismo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (otan) hacia Europa del Este, pero el unilateralismo de Estados Unidos, motivado por el presidente Bill Clinton, propició la cooperación entre los Estados del Bloque del Este con el fin de promover y consolidar la democracia y la europeización; iii) ¿habrá llegado el momento de que la otan ceda y negocioce un acuerdo de paz en los términos impuestos por la Federación Rusa?, y iv) Donald Trump se rehúsa a apoyar a Ucrania.

México, por su parte, se enfrascó en una rendición de cuentas y de cuotas mensuales con la administración de Trump que fragmenta, continuamente, la política interna de la presidenta Claudia Sheinbaum porque sus intentos por contentar al presidente Trump o contener su ira no han sido suficientes: la extradición de veintinueve narcotraficantes, el decomiso y la incautación de toneladas de fentanilo u otras drogas, así como la detención de varios criminales no satisfizo la bravura de Trump, puesto que él —de manera unilateral— no deja de amenazar con aumentar los aranceles, vulnerando los convenios y los tratados vigentes con Norteamérica.

Por consiguiente, ¿cómo se califica es el desempeño de la comitiva mexicana que viaja constantemente a Washington para defender los intereses de los mexicanos? ¿Cuáles argumentos motivaron la imposición de un impuesto de 3.5 por ciento al envío de remesas por parte de los migrantes mexicanos? ¿Por qué el gobierno estadounidense está suspendiendo visas a políticos, empresarios y artistas mexicanos?

La fragilidad institucional en México pasa por un momento clave en el desmantelamiento de la república, al consagrarse el último escalafón del Plan C con la aprobación de la reforma judicial en fast track y la reciente elección popular de los próximos impartidores de justicia mediante los famosos “acordeones”. Lo anterior provocara que la renegociación del T-MEC se adelante casi un año y eventualmente ocurra la cancelación del tratado por contravenir un par de principios básicos: libertad y democracia. De no ocurre eso, ¿cuál será el precio político a pagar?

En el mismo ámbito político, el presidente de Colombia, Gustavo Petro; el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el ex primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, han sufrido los embates diplomáticos del presidente Trump. El mandatario canadiense renunció a su cargo a principios de año por las amenazas arancelarias de 25 por ciento, después de que Trump lo redujo a simple “gobernador” de Canadá, insinuando que ese país ya era el estado 51 de la Unión Americana.

Multilateralismo

Los pasados 16 y 17 de junio se celebró la quincuagesimaprimera cumbre del G7 en Kananaskis, Alberta, Canadá; donde seis de las siete economías más poderosas del mundo conversaron para mitigar los embates de las diversas crisis que enfrenta la geopolítica mundial. El gran ausente —de nueva cuenta— fue la Federación Rusa, luego de la invasión a Ucrania en febrero de 2022. Sin embargo, la falta de acuerdos fue evidente en esa cumbre debido a la indiferencia del presidente Trump exacerbada por su abrupta y súbita intervención la emergencia diplomática y militar provocada por la ofensiva del gobierno israelí contra Irán. ¿El desinterés y el desdén del líder supremo del multilateralismo debería preocupar a sus aliados?

Por lo anterior, ¿dónde están los organismos internacionales creados para promover la paz y el diálogo entre las partes? ¿El comercio resurgirá de las cenizas para convertirse en la nueva forma de hacer y promover la paz, como sucedió en 1951 con el Tratado de París?1

Otra guerra en puerta

Una de las promesas de campaña de Donald Trump, en cuanto a política exterior se refiere, fue terminar con la guerra en Ucrania y en la Franja de Gaza. Empero, ahora tiene otro conflicto en puerta con la República Islámica de Irán, al mostrar su apoyo a los ataques del gobierno israelí a varias ciudades de Irán, supuestamente porque este último poseía un gran arsenal nuclear. Es importante mencionar que Irán firmó y ratificó el Tratado sobre No Proliferación de las Armas Nucleares en 1968 y 1970 e Israel no lo ha hecho.

¿Cuál es el fundamento para contener el enriquecimiento de uranio de un país? ¿Los principios de la religión que se profesa? ¿La guerra per se realmente fue motiva por el arsenal nuclear iraní o tiene un trasfondo político por la incesante lucha de Occidente y su búsqueda de la democratización den Medio Oriente? 

La reciente aparición del heredero persa Reza Pahlavi, hijo del sha Mohammad Reza Pahlavi, motivó las especulaciones del plan que va a seguir Occidente: destruir al régimen de los ayatolas y restaurar la monarquía constitucional en Irán. Siguiendo esa lógica, lo anterior debería suceder también en Siria: restaurar al presidente de la República Árabe Siria, Bashar al-Ásad, con la idea de democratizar al país y luchar contra el Estado Islámico. ¿La Federación Rusa permitirá la cínica intervención de Estados Unidos en territorio iraní?

Comentarios finales

¿Irán logrará convertirse en el último soldado caído de los embates del presidente Donald Trump o éste será víctima de sus malas decisiones? Contradicciones y ambigüedades son conceptos que describen a la perfección la política exterior del presidente Trump como un líder impulsivo que redacta textos en redes sociales y motivan la desinformación y la polarización y animan a eventuales insurrecciones.

Notas:
  1. También conocido como Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, mediante el cual Bélgica, Francia, la República Federal de Alemania, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos firmaron un acuerdo de paz con base en la unión del comercio promoviendo el interés económico y el fin del antagonismo. Dicho acuerdo trazó el camino de la integración regional más exitosa de la actualidad: la creación de la Unión Europea.[]

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